Miles de estudiantes en México podrían estar expuestos a ciberataques debido a la infección de sus dispositivos con la botnet BADBOX 2.0, una red de malware utilizada para actividades ilícitas. Investigaciones recientes revelan que al menos 200,000 tablets distribuidas por el gobierno podrían haber salido de fábrica con una puerta trasera preinstalada.
Desde 2018, diversos estados de México han implementado programas para reducir la brecha digital mediante la entrega de dispositivos electrónicos a estudiantes. Sin embargo, la seguridad de estos equipos ha sido comprometida, pues según el especialista en ciberseguridad Víctor Ruiz, fundador de SILIKN, «se calcula que hasta un millón de dispositivos Android, incluyendo tablets, decodificadores de TV y sistemas de infoentretenimiento para automóviles, han sido afectados por BADBOX 2.0».
Estados como Sonora, Tabasco, Tamaulipas e Hidalgo han distribuido miles de estas tablets, lo que podría traducirse en una crisis de ciberseguridad si la botnet está operando en estos dispositivos.
BADBOX 2.0 es una botnet sofisticada diseñada para convertir dispositivos infectados en herramientas de fraude digital. De acuerdo con el informe de SILIKN, esta amenaza se propaga a través de dispositivos con puertas traseras preinstaladas desde fábrica, permitiendo a los atacantes manipularlos de manera remota.
El informe destaca que «los dispositivos infectados con BADBOX 2.0 operan como nodos de una red de cibercrimen, participando en actividades ilícitas sin que los usuarios lo noten».
Para mitigar el riesgo de infección, los expertos recomiendan tomar las siguientes medidas:
El hallazgo de BADBOX 2.0 en las tablets entregadas por el gobierno mexicano evidencia la necesidad de controles más estrictos en la adquisición y distribución de dispositivos electrónicos. La seguridad digital de los estudiantes debe ser una prioridad, y es fundamental implementar medidas que garanticen que los dispositivos educativos no representen una puerta de entrada para el cibercrimen.